Tres Hábitos para ser Feliz

Escrito el 11/10/2018
Lynda Thomas


Antes que nada, debo decir que de ninguna manera busco suplantar a un especialista o hacer recomendaciones que te alejen de la terapia que estás llevando a cabo y mucho menos de aquellos medicamentos que te han recetado.

Lo que busco, es compartir contigo aquellos mecanismos que me han servido en el camino, y que están apoyados por investigación científica y no por teorias mágicas.
 

Primero, debes saber que me parezco enormemente a tí, y aunque agradezco infinitamente el hecho de que me veas como un personaje aspiracional,  también reconozco la responsabilidad que eso implica.
 

Por eso, deseo que no lo olvides, soy un ser humano con cicatrices, con vivencias, con recuerdos extremadamente felices, con una familia que me quiere pero también, con momentos oscuros producto de este imbalance que suele recudecerse por culpa de el bombardeo diario de tanta información y por la presión constante, incluso de aquellos que nos aman.
 

Así que pasemos a lo esencial, ni tú ni yo estamos obligados a lo imposible ni nunca alcanzaremos la perfección, sabes porque?,  porque no existe.
 

Tu y yo,  somos seres extraordinarios que estamos aquí y ahora porque por alguna razón, fuímos escogidos  para asistir al viaje más maravilloso jamás creado.
 

Si no me crees, dejame decirte que la ciencia ha calculado que la probabilidad de que tú y yo hayamos nacido,  es una en 400 trillones, quiere decir que  habría sido más facil ganar la  lotería millones de veces antes que estar ahora mismo leyendo esto.
 

Digo esto porque uno de los problemas más serios en aquellos que sufrimos de ansiedad, es que somos  muy duros con nosotros mismos y en ocasiones, tristemente  terminamos por creer que lo que sucede, es que no somos lo suficientemente fuertes.

 

Y es que es muy curioso, siempre estamos dispuestos a perdonar a quienes amamos, pero cuando se trata de nosotros mismos, nos auto flagelamos y a veces incluso, transferimos ese daño de lo emocional a lo físico, porque en el fondo, seguimos creyendo que deberíamos ser mejores de lo que somos.

 

Una regla general debería ser darnos el mismo amor, la misma comprensión y la misma paciencia que  solemos darle a quienes amamos, si deseas no estar solo, sé primero que nada… tu propio mejor amigo.

 

Pero vayamos al primero de estos tres hábitos que he desarrollado y que me ayudan a aminorar la carga que suele poner en mis hombros la ansiedad.


Que es un hábito?, básicamente es una acción o comportamiento llevada a cabo día tras día hasta que nuestro cerebro termina convirtiéndolo en algo automático.


Hay quienes dicen que una acción se transforma en hábito despues de repetirla 21 días seguidos, la ciencia aún no se pone de acuerdo.

 

PRIMER HÁBITO: SIMPLIFICA TU VIDA

 

Parece sencillo no?,  pero no lo es, si así lo fuera, no  estaríamos estudiando para un examen unas horas antes de presentarlo o no esperaríamos hasta el último minuto para  entregar un trabajo que pudimos terminar dos semanas antes.

 

Investigaciones y estudios muestran que deshacernos de pendientes pequeños lo antes posible, suele volvernos mucho más productivos y menos propensos a la disrupción emocional que genera un estado de estrés perpetuo.

 

Esto  tiene mucho sentido porque si no lo sabes aún, uno de los principales factores que dispara nuestra ansiedad es lo que en inglés se conoce como “overthinking”.

 

Overthinking, es el proceso de pensar demasiado y por mucho tiempo en ciertos eventos o a la hora de tomar decisiones. 

 

Cuando recibimos por ejemplo el recibo de luz a principios de mes y decidimos no pagarlo, aún teniendo el dinero para hacerlo, nuestro subconsciente se ve obligado a crear un espacio para mantener vivo ese pendiente. 

 

Lo que sucede entonces, es que tu cerebro utilizará mecanismos para disparar tu ansiedad como una llamada de atención para recordarte constantemente que no has pagado el recibo de la luz.

 

El insomnio que a veces nos visita suele estar relacionado a pendientes que a nosotros nos parecen insignificantes pero que para nuestro cerebro, son mosquitos zumbando todo el día.

 

Que hacer?

 

No dejar para mañana aquello que puedo terminar hoy.

 

Todo lo que necesitas, es una libreta que puedes comprar en cualquier tienda, en mi caso, anoto los pendientes del siguiente día una noche antes y  lo mismo hago con las clases de mi hijo.

 

A primera hora, reviso los pendientes e intento ir resolviendólos de tal manera que para el mediodía, no quede nada que pueda generarme ruido.

 

No es necesario atacar todos los pendientes de un solo golpe,  si deseas ir paso a paso, puedes comenzar con el más sencillo : tender tu cama inmediatamente al levantarte.

 

Ridículo?…no tanto…

 

Según un estudio de Inteligencia Colectiva llevado a cabo con más de 68 mil personas por Hunch.com, 71%  de la gente que hace su cama justo al levantarse cada mañana es mucho más feliz.

 

Porque? 

 

Porque es el primer pendiente del día y nos lo hemos quitado de encima, después,  porque ver tu habitación ordenada, activa el sistema de recompensas en nuestro cerebro que nos regala una pequeña descarga de dopamina para hacernos sentir que este día, será mejor que ayer.

 

Ahora, si estás listo para anotar en esa libreta, todos los pendientes de un solo golpe y comprometerte a liberar a tu subconsciente de los mosquitos que zumban todo el día en tu interior, te garantizo que tres semanas después, habrás creado un hábito que ayudará a aminorar los episodios más difīciles que tu ansiedad genera.

 

Estoy consciente de lo difícil que es mantener a raya este  desorden que lastima y rasguña el espíritu de millones pero no me queda duda, que sentir el abrazo de quien nos ama y seguir persiguiendo sueños son razones de peso para continuar en el camino.

 

En una hora, subiré el siguiente hábito que para mí, ha sido el faro enmedio de muchas tormentas y que quizás, llegue a serlo para tí también.

 

Un día a la vez.